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Parroquia
Araurima

Araurima: Actividad económica

La parroquia Araurima está ubicada al sur del municipio Jacura siendo las Colonias de Araurima la capital de dicha parroquia con una población de aproximadamente 2000 habitantes, pero el total de habitantes de la parroquia es de aproximadamente 5500, ya que, tiene 11 caseríos que lo conforman, su gente es muy trabajadora y laboriosa sobre todo en lo que tiene que ver con la agricultura y cría de ganado, produciéndose como el sustento económico más indispensable en la zona la producción de leche, de él se deriva el queso y la natilla productos que son llevados al centro del país, específicamente Valencia y es comercializado en los centros de distribución relacionados a este rubro. En cuanto a la ganadería tiene diferentes razas de ganado entre ellos el Holter, Gill, Cebú, el Pardo Suizo y el criollo se produce en la parroquia Araurima aproximadamente más de 6000 litros de leche diario y esto genera empleo a sus habitantes.  Además, la parroquia cuenta con la mina de fosfato más grande que tiene Venezuela actualmente y una de las más grandes a nivel mundial en cuanto a la producción de la roca fosfática, con el cual se elaboran fertilizantes para la tierra, en este momento el fosfato no está siendo transportado a Morón debido a falta de mantenimiento de la vía férrea, es de resaltar que es a través de un tren ferroviario que se transporta este mineral por la empresa Pequiven ubicada en Riecito y transportada desde Bachacal hasta Morón. También su gente es preparada en carreras como educación, ingeniería, odontología, medicina, enfermería, derecho, entre otros. Es de resaltar que en el mes de marzo en diferentes poblaciones se honra a la mujer con motivo del 8 de marzo día internacional de la mujer, la cultura es amplia, ya que, los pobladores que llegaron a esta zona eran oriundos de otras partes del estado Falcón e incluso desde el extranjero específicamente Europa, entre muchos más.  Así mismo, la parte de enfermería en diversas poblaciones Trinidad Gómez de Perozo, Gladys Lugo, Narcisa Lugo, Coromoto Prieto, Gregoria Sánchez, Mirian Chirinos.  En relación al deporte, en la parroquia Araurima se realizan semanal encuentros de béisbol, softbol, fútbol, futbolito y kickingball donde se enfrentan con equipos de la parroquia y de otros municipios, se cuenta con estadios deportivos: En las Colonias el Arturo Rafael Reyes, en Campo Alegre, la Enea, Riecito, Bachacal, Cogollal.  En la actualidad Las Colonias es la población que cuenta con grandes abastos, ferretería, panaderías, negocios de comida rápida, quincallerías, transcripción y fotocopiados, agropecuarias, farmacias, pequeñas empresas lácteas, carnicerías, entre otros.  La parroquia tiene balneario turístico en el Río Araurima en el puente de tabla, llamado así, ya que, antes el puente era hecho con tablas, el mismo río en Bachacal antes el más visitado por turistas y pobladores de la parroquia, el río Araurima en el cruce, Santa Lucía y Cogollal. Son buscados frecuentemente por sus pobladores y municipios adyacentes a la parroquia Araurima.  Aún se practican juegos tradicionales especialmente los papagayos, en cuanto a los cultores hay quienes tejen hamacas, Elena Silva, artesanía material reciclable (plástico, cartón, papel) Álvaro Ayerve, escultor en madera, carpintero, Marisol Olivet, Nancy Ayerve trabaja la madera y muñecas con tapara, Berkys Contreras también trabaja artesanía. Su gente es dinámica y jovial, desde muy temprano del día su gente se prepara para ir a sus fundos o parcelas ya sea para ordeñar sus animales o preparar la tierra para cultivar los diferentes rubros como el caso del señor Juan Muñoz en Bachacal, o la familia Silva en Ríecito, así mismo, los Colinas en Cogollal y Santa Lucia y los Romeros en Campo Alegre, y en Las Colonias los Coroneles, Chirinos, Contreras, Crespos, Pachanos, Reyes, Sánchez, Perozos, Colinas, Queiroz, Martínez, Cabreras, Amayas, Garcías, Gutiérrez, Pérez, Morales, Riveros, Aulares, Alvarez, entre otros. Autor: Silas Coronel

Consolidación de Araurima como tercera parroquia del Municipio Jacura

Tras la elevación de Jacura a municipio autónomo en 1989 y la posterior incorporación de la parroquia Agua Linda, el conjunto de caseríos que conformaban el eje de Las Colonias, Riecito, Bachacal y La Enea inició una activa movilización para evitar quedar relegados como simples caseríos dependientes y sin autonomía administrativa. El objetivo principal de los pobladores era obtener el estatus de tercera parroquia oficial del municipio, lo que les permitiría contar con sus propias instituciones locales. Este esfuerzo requirió de una exhaustiva recolección de firmas, la presentación de rigurosos soportes socioeconómicos ante la Asamblea Legislativa del Estado Falcón y una firme defensa legal frente a las pretensiones del municipio Cacique Manaure, que buscaba anexar este territorio debido a su alto valor económico y su densidad poblacional. A continuación, se presenta la crónica detallada que registra formalmente los hitos, protagonistas y delimitaciones geográficas de este logro histórico para nuestro municipio Jacura: La parroquia Araurima tiene su origen como parroquia Araurima desde el año 1990, dónde se comienzan a solicitar a través de diversas comisiones de pobladores la Creación de la parroquia Araurima así se logró consolidarse como parte del Municipio Jacura tras la autonomía de este último, decretada el 12 de septiembre de 1989 bajo Gaceta Oficial a través de la Asamblea Legislativa, municipio Jacura, del estado Falcón. La parroquia Araurima, fue formalmente ratificada y delimitada mediante el Número Extraordinario de la Gaceta Oficial del Estado Falcón de fecha 18 de diciembre de 1993. Las Colonias de Araurima funciona como el principal eje poblacional e histórico de la parroquia, establecido originalmente como un asentamiento campesino, siendo está población la capital de la parroquia Araurima por contar con el mayor número de pobladores, además de su desarrollo económico a través de la producción agropecuaria y comercial. Sus diferentes poblaciones son: Campo Alegre, Agua Salada, La Enea, Bachacal, El Cruce de Bachacal, Riecito, Guaidima, Cogollal, Santa Lucia, Sector el Huso y el Sur del parcelamiento de la Guacharaca. Para lograr todo esto se tuvo que esperar 4 años luego de haber sido nombrado como municipio autónomo Jacura, ya que, anteriormente toda esta zona pertenecía al Distrito Acosta siendo el centro San Juan de Los Cayos. La lucha la encabezó Julio Coronel, quien era concejal electo desde el año 1990 y miembro activo de la Cámara Municipal junto a otros concejales como Cecilia De Muñoz, entre otros. También Ornando Sánchez como alcalde, en ese periodo contribuyó a este logro significativo para el municipio Jacura, ya que, fue peleado por el municipio Cacique Manaure por la cercanía y la explotación de las minas de Riecito que se encuentran ubicadas en la parroquia Araurima. La elevación de Araurima a la categoría de parroquia trajo consigo una transformación trascendental en la dinámica civil y administrativa de sus habitantes, quienes históricamente habían enfrentado severas dificultades debido al aislamiento geográfico. Con este nuevo estatus legal, la localidad superó la condición de ser un conjunto de caseríos dispersos y obtuvo la asignación directa de dependencias institucionales clave, tales como la prefectura, y de manera muy significativa, su propio registro civil. Previo a este logro, realizar trámites cotidianos y fundamentales como la presentación y el registro de los recién nacidos obligaba a las familias a emprender costosos traslados hasta la capital del municipio en Jacura. En muchas ocasiones, debido al precario estado de las vías de comunicación y a la cercanía geográfica, los pobladores se veían en la necesidad de realizar dichos registros en Yaracal. Asimismo, esta reconfiguración territorial consolidó a Araurima como una pieza geopolítica de primer orden dentro del Municipio Jacura, posicionándose firmemente como la segunda parroquia más importante del territorio en términos demográficos, superando en volumen poblacional a la parroquia Agua Linda. De este modo, la creación de la parroquia no solo resolvió una disputa limítrofe y económica en torno a las riquezas naturales de Riecito, donde los yacimientos y minas de fosfato representan un recurso estratégico de alto valor industrial y agrícola, sino que sentó las bases para el desarrollo social y la identidad comunitaria de un eje poblacional que hoy se reconoce a sí mismo como pilar fundamental de la historia del municipio Jacura. Autor: Silas Coronel

El día que Araurima estuvo a
punto de ser borrada
del mapa
del Municipio Jacura

En nuestra memoria local, desde las historias más antiguas, se refleja la determinación, la estrategia política y el profundo amor por la tierra del pueblo jacurense. Un claro ejemplo de este espíritu se vivió a comienzos de la década de 1990 con la lucha liderada por Julio "El Negro" Coronel para defender la integridad territorial de la hoy parroquia Araurima. ​Tras la elevación de Jacura a Municipio Autónomo, proceso en el que comisiones integradas por habitantes como Rafael Morales, Luis Meza, Alida Muñoz y Cristóbal Rodríguez abrieron el camino pactando alianzas clave en la asamblea y la posterior incorporación del municipio foráneo Agua Linda, los límites de la zona se convirtieron en el centro de una disputada contienda. Intereses políticos y económicos de sectores vecinos fijaron su atención en áreas estratégicas como Riecito, La Enea y la propia Araurima, movidos principalmente por la ambición sobre el potencial y la riqueza de sus zonas mineras. ​Desde el recién creado municipio Cacique Manaure (Yaracal), se impulsó una agresiva estrategia para anexar este territorio y degradar su estatus a un simple anexo periférico. La ofensiva llegó a tal nivel que Yaracal ofreció a dirigentes locales la creación de una junta parroquial e incluso un puesto de concejal, oferta que Julio rechazó rotundamente al exigir la elevación a municipio con la cantidad de habitantes requerida y sus minas. Además, las autoridades de Yaracal compraron una parcela en la entrada de Las Colonias para instalar un vertedero de basura municipal y movilizaron tres busetas llenas de gente hasta la Asamblea Legislativa en Coro con pancartas que aseguraban que Araurima quería pertenecer a Cacique Manaure. Ante esta amenaza real de despojo territorial, el dirigente y uno de los primeros concejales del municipio, Julio "El Negro" Coronel, asumió el liderazgo de una resistencia civil e institucional. ​Su estrategia combinó la movilización popular y la destreza parlamentaria. Cuando se desplazaba en solitario y detectaba las busetas en el camino hacia Cumarebo, Julio se devolvía de inmediato a Coro para recoger a la juventud en sus casas y armar comisiones relámpago de cinco o seis personas. En este esfuerzo contó con el respaldo firme de dirigentes de gran credibilidad como el recordado Rafael Martínez, habitantes de Las Colonias como Celestino Sánchez, Juan Sánchez y su hermano Jonás, así como el apoyo transversal de figuras políticas en la cámara regional como el "Gocho" Herrera, Jesús "Chucho" Borregales y el diputado para ese entonces Aldo Cermeño, quien lo mantenía siempre un paso adelante al facilitarle la revisión de cada expediente que introducía la contraparte. En el debate ante los diputados, Julio confrontó los argumentos de los promotores de la anexión con una postura contundente: “¿Cómo pretenden desmembrar a Jacura para quitarle territorio cuando es un pueblo que camina hacia los 400 años de historia, frente a Yaracal que apenas tiene 25?” El punto de quiebre definitivo ocurrió durante la revisión de las pruebas. Al examinar los documentos en la asamblea, Julio desmontó la maniobra con hechos irrefutables: demostró que los niños que sostenían las pancartas de Yaracal eran hijos de ciudadanos colombianos traídos para el acto y, al exigir las copias de las planillas de respaldo, descubrió que las firmas habían sido adulteradas al punto de incluir falsamente su propia firma como si él estuviera pidiendo el traspaso a Yaracal. De forma paralela, interpuso argumentos ambientales para frenar la instalación del vertedero, demostrando que el terreno comprado se ubicaba en un desagüe natural del río Tocuyo, lo que provocaría un desastre ecológico al dispersar la basura durante las crecidas del cauce. ​La solidez de estas denuncias echó abajo la maniobra de Yaracal haciendo que perdieran la inversión realizada en dicha parcela y la presión constante de la comunidad jacurense obligó a las autoridades regionales a respetar la delimitación territorial histórica. ​Esta victoria no solo frenó las pretensiones de anexión y protegió los recursos de la zona, sino que sentó las bases para que en 1994 Araurima fuera oficialmente elevada a la categoría de Parroquia, consolidando su soberanía y su lugar irrenunciable en la geografía del Municipio Autónomo Jacura. Autor- Jesús Soto

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Julio, El Negro Coronel

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