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EL TESORO OCULTO DE JACURA:LAS MINAS DE RIECITO

Foto del escritor: dcmjacura
dcmjacura
2 jul
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Despliegue de maquinaria pesada en los yacimientos permite una extracción eficiente de roca fosfática, materia prima fundamental para la industria de fertilizantes y el desarrollo agrícola del país.
Despliegue de maquinaria pesada en los yacimientos permite una extracción eficiente de roca fosfática, materia prima fundamental para la industria de fertilizantes y el desarrollo agrícola del país.

Jesús Soto- Si de grandes desconocidos hablamos, este es, sin duda, uno de los más fascinantes. Mientras la cotidianidad transcurre, las generaciones actuales probablemente ignoran que, en el corazón de la parroquia Araurima, a escasos kilómetros de la comunidad de Riecito, se sitúa una de las minas de fosfato más grandes de Venezuela. Este yacimiento es un hito fundamental de nuestro patrimonio territorial que merece ser rescatado del olvido.


La concesión está ubicada en el Cerro Riecito, municipio Jacura del estado Falcón, en la margen izquierda del río Tocuyo, a una distancia de 29 km de la población de Yaracal en la carretera Morón-Coro y a 2 km de la comunidad de Riecito. Según los datos recopilados por el Bachiller Carrero Juan (UCV) a partir de fuentes de INGEOMIN, se llega por carretera con tramos asfaltados y engranzonados y, transitable todo el año. La concesión está enmarcada en un polígono rectangular cerrado por los 4 vértices, cuyos botalones están identificados por las siguientes coordenadas: botalón 1, COORDENADAS UTM - NORTE 1.204.997,24 / COORDENADAS UTM - ESTE 524.758,70; Botalon 2, 1.206.284,20 / 524.158,58; botalon 3, 1204.805,04 / 520.986,50; botalon 4, 1.203.518,08 / 521.586,62.


De acuerdo con la investigación histórica del mencionado tesista, la concesión fue otorgada por "denuncio minero" al Ing. Juan Martín Alegría según Gaceta Oficial Nº 2203 de fecha 2 de mayo de 1947, posteriormente fue vendida al señor Radamés Borghini según documento protocolizado ante la Oficina Subalterna del Registro de los Distritos Acosta y Silva del estado Falcón en fecha 27 de abril de 1955, luego pasa a ser propiedad de la Compañía Riecito C.A. en mayo del mismo año. En diciembre de 1957 la compra el Instituto Venezolano de Petroquímica y en junio de 1977, es cedida a PEQUIVEN por ser ésta causahabiente del IVP según Ley de Conversión del Instituto, antes mencionado, en Sociedad Anónima. FOSFAVEN se la compra a PEQUIVEN en abril de 1987 y finalmente PEQUIVEN adquiere el derecho minero de FOSFAVEN en mayo de 1995. El área donde se desarrolla la explotación ha sido arrendada a PEQUIVEN por la alcaldía del municipio Jacura.


​Como parte de los grandes proyectos emprendidos por el sector público en el marco del V Plan de la Nación (1976-1980), en 1976 se retomó la idea de materializar un Plan Ferrocarrilero Nacional según los registros de Provadinci. También prosperó la línea Morón-Tucacas-Yaracal-Riecito, de 97 kilómetros, inaugurada a principios de la década de 1990 para la explotación y el transporte de la roca fosfática en el yacimiento Riecito, estado Falcón, que surte al complejo petroquímico de Pequiven en el estado Carabobo. De acuerdo a la Oficina Nacional de Catastro del Ministerio de Agricultura y Cría (ahora Ministerio de Agricultura y Tierra), el régimen de propiedad dominante en el área es de tipo privado. La dedicación predominante de la tierra es la ganadería combinada con los tradicionales conucos. El área de concesión es de 497 ha, y la actividad minera afecta sólo 69 ha. Las reservas económicamente explotables fueron divididas en tres bloques denominados Bloques A, B Y C y totalizaron un área mineralizada de 42 ha.


Según SANTELlZ, H. (1972), citado en el trabajo de Carrero, el cerro Riecito es una de las últimas estribaciones orientales de la serranía Churuguara-Agua Linda. Tiene forma alargada este-oeste, la parte oeste es la más elevada y alcanza hasta 650 m de altura; en dirección hacia el sur, su pendiente es suave, medianamente uniforme y muere en el valle del río Tocuyo; hacia el norte es muy pronunciada hasta el caserío Riecito, desde donde continúa con suaves ondulaciones hasta el valle del río Araurima. Los suelos se encuentran en la parte más alta del paisaje a 650 msnm; con relieve ondulado y con una topografía de plano inclinado con pendientes fuertes. Poseen un incipiente desarrollo pedogenético, con un horizonte orgánico poco profundo y se clasifican dentro del orden de los Inceptisoles. Tienen un pH de 6, contenido de materia orgánica de 2,4 %, fósforo mayor a 1000 ppm, alto porcentaje de calcio, poco potasio, y baja conductividad eléctrica. Este suelo se desarrolló sobre la roca fosfatada y en algunos casos sobre la roca caliza fosilífera; es por ello que las propiedades químicas heredadas por estos suelos están íntimamente ligadas al material parental de los mismos.


En la obra Geografía de la Minería de Beatriz Olivo Chacín, se estima en más de 50 millones de toneladas las reservas de rocas fosfáticas del estado Falcón, considerándose, en consecuencia, las más importantes del país. Se asocian con la formación Capadare de edad Mioceno ubicada en el estado Falcón. Por su parte, el informe de la Ingeniera Aurora B. Piña D. (UCV), basándose en López, et al. (2003), explica que las reservas probadas para el año 1974 alcanzan los 21 millones de toneladas métricas, con una composición química promedio reportada por Slansky (1980) citado por Nathan (1984) (referidos en López, et al. 2003), ​34.28% de pentóxido de fósforo, 5.05% de dióxido de silicio (sílice), 1.00% de óxido de aluminio, 0.69% de óxido de hierro y 2.23% de ion fluoruro. El yacimiento fosfático de Riecito se encuentra en la cuenca sedimentaria de Agua Salada, casi en los límites con la sub-cuenca de Casupal. Coincide con un levantamiento tectónico en forma de anticlinal asimétrico con eje orientado más o menos este-oeste. La roca que constituye el yacimiento ha sido clasificada petrográficamente como una marga fosfática arenácea, la cual se encuentra interestratificada entre dos horizontes de calizas cuya edad está limitada entre el Oligoceno medio y el Mioceno medio.


El método de explotación de la mina Riecito, iniciada en 1956, ha sido el banco a cielo abierto. Está conectada por carretera con el Complejo de Morón, aproximadamente a 250 km de la mina. La producción reportada para el año 2000 fue de 389.212 toneladas métricas. Olivo Chacín indica que la mina provee casi todo el material que el país requiere de superfosfatos y ácido fosfórico. Es importante mencionar que es difícil cuantificar la producción, pues las diferentes gobernaciones involucradas no llevan registros confiables o actualizados, a pesar de que todos los fosfatos existentes en el territorio nacional fueron declarados reservas nacionales, según un decreto promulgado en el año 1965. En información publicada en la página web de Fundacite, la producción reportada de fosfato en la mina Riecito fue de 366.333,51 tm para 1999, mientras que en el año 2000 fue de 389.212,02 tm. A lo largo de la explotación se han realizado diversos estudios para determinar las reservas existentes: en 1982, PDVSA contrató a la empresa ENADIMSA; en 1995, Jacobbs realizó un estudio sobre las reservas geológicas para PEQUIVEN; y posteriormente en el año de 1997, James Spalding realizó un estudio acerca de las reservas geológicas del yacimiento.


​De acuerdo con la memoria 2013 presentada por el Ministerio del Poder Popular de Petróleo y Minería, el Plan Revolución Petroquímica Socialista impulsó la adecuación del Complejo Petroquímico Morón, destacando el Proyecto de Beneficio de Roca Fosfática por vía húmeda. Esta planta, con un avance físico del 98% para ese entonces y una finalización estimada en 2015, fue proyectada para reducir el contenido de sílice del 29% al 3% y elevar el fósforo del 27% al 33%, permitiendo procesar 1.073 MTMA. Asimismo, se contempló aumentar la capacidad de suministro de roca desde la mina de Riecito hasta Morón, estimando alcanzar entre 600.000 y 1.212.000 TM anuales para el año 2019. Por su parte, la memoria 2017 del Ministerio del Poder Popular de Desarrollo Minero Ecológico destaca la presentación de una oferta a PEQUIVEN para evaluar y cuantificar reservas en el bloque C de la mina. Dicha evaluación determinó una complejidad geológica importante con espesores de material estéril, estimando que el proyecto beneficiaría a una población de 6.000 habitantes de Riecito, Bachacal, La Enea, Araurima, Agua Salada y El Cruce.


​En años recientes, la actividad se ha mantenido a través de diversos hitos operativos registrados en fuentes oficiales. Para inicios de 2020, según información de la cuenta de @pdvsa, los trabajadores reactivaron las operaciones de extracción, mientras que en 2022, redes sociales oficiales de PEQUIVEN reseñaron voladuras para la obtención de roca fosfática destinada a la producción de ácido fosfórico y fertilizantes NPK.


A finales de 2023, la información de @pequivencphc detalló una explosión controlada dirigida por CAVIM para obtener 42.000 toneladas de roca, asegurando la materia prima para 2024 según declaraciones de la Ing. Isabel Scolaro y el Teniente Coronel Erich Noel Febles. No obstante, el Plan Sectorial Minero 2019-2025 señala que, tras el hito histórico de producción en 2007 con 371 mil toneladas, se han evidenciado picos de producción motivados al agotamiento del yacimiento de Riecito, vinculando siempre el ciclo productivo a la demanda de PEQUIVEN.


​En la actualidad es muy poco lo que se conoce sobre este importante lugar de producción dentro de nuestro municipio y debería ser de interés para muchos. Es necesario que se dé a conocer en escuelas y liceos para que salga del desconocimiento y sirva de motivación para que niños y jóvenes se prospecten como ingenieros o trabajadores del área, haciendo de este lugar un punto de desarrollo que potencie a nuestro municipio como un pionero minero en Falcón. Entender que el fósforo extraído de nuestras tierras es el que permite crear el fertilizante NPK (Nitrógeno, Fósforo y Potasio), fundamental para que los cultivos crezcan y alimenten a las familias venezolanas, nos da una nueva perspectiva sobre nuestra riqueza. Cabe destacar que actualmente es un poco complejo acceder de forma directa a esta información, por lo que todo lo recopilado ha sido el resultado de una incesante búsqueda en la web para rescatar la historia de nuestro propio suelo. 


 
 
 

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