Origen del Municipio Autónomo Jacura
Actualizado: 3 jul
El origen del nombre del municipio Jacura no solo remite a una palabra, sino a una riqueza de significados que conectan directamente con la historia y la identidad de estas tierras. “Jacura” es una voz indígena de origen Arauco (caquetío) que, según Vivanco (1946), citado por Trujillo (1995), significa “corral”. Sin embargo, esta no es la única interpretación. Otras versiones sostienen que también puede entenderse como “lugar donde la gente está crecida” o “está madura”, que equivale a sensatez, prudencia o moderación. Incluso, una traducción más antigua la define como un lugar “de guarda”, vinculándolo con la idea de resguardo.
Al profundizar en distintas fuentes no oficiales, surge una interpretación que cobra especial fuerza: Jacura es voz Arauco, que significa “sitio de manantiales” o “lugar de mucha agua”. Basándonos en la explicación de toponimia (nombre de lugares) falconiana, que asocia la terminación “-kura” o “-cura” con agua o río. A ello se suma el hecho de que los Caquetíos, antiguos pobladores de estas tierras, solían nombrar los lugares según las características geográficas predominantes de su entorno. En este sentido, no resulta casual que esta última versión tenga tanto peso, considerando las riquezas hídricas que hoy siguen siendo parte esencial de la identidad del municipio. Así, Jacura no es solo un nombre: Es memoria, territorio y significado, una palabra que encierra la esencia misma de un pueblo.
Aunque los mapas delimiten su geografía entre cerros y valles falconianos, Jacura puede que se defina por su relieve, pero, se explica a través de su gente. Para entender la historia de Jacura no basta con reconocer sus caminos, es necesario comprender a la sociedad que la camina, una sociedad aborigen que dejó arraigado al nativo que se mezcló con el negro esclavo, europeo y el criollo, los mismos que en 1660 fundaron la población de Jacura, estableciéndose a las normas de las Ordenanzas de Carlos II. (Allan R. Brewer-Carias, 1997) y es ratificado con documentos de encomiendas del mismo año con una redacción que permite inferir que es de fecha más antigua.
Jacura no es solo un lugar físico, es el latido de un encuentro que se hereda o se contagia quedando prendado al visitar o convivir en el municipio, bastando solo eso para añorar estar o volver.








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