Límites
territoriales
El Municipio Jacura Linda por el norte con el Municipio San Francisco; por el oeste con los Municipios Píritu y Petit en línea recta pasando por el Cerro San Gregorio hasta la desembocadura del Río Araurima en el Río Tocuyo y; por el este con el Municipio Monseñor Iturriza desde la desembocadura del Río Araurima hasta la Quebrada de Icuisá y el Municipio Autónomo Cacique Manaure y por el Sur con el Municipio Unión.
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Conoce nuestra
Gastronomía
La gastronomía del municipio Jacura destaca por su rica variedad, una tradición viva y constante en sus tres parroquias: Agua Linda, Araurima y Jacura. Se trata de una cocina estrechamente ligada al calendario y a las costumbres locales: en Semana Santa predomina el consumo de pescado; los lunes son tradicionalmente de caraotas; los domingos se disfrutan en familia con una buena sopa, y en diciembre las hallacas son las protagonistas.
Durante el resto del año, entre las mayores exquisiteces locales destacan las carnes de caza, como la lapa, el chigüire, el venado y el báquiro. A esta oferta se suman sabores autóctonos como la cachapa y la arepa jojota. Sin embargo, el verdadero común denominador de la mesa jacurense es la línea blanca: el queso, la leche tomada (sola o servida en sopa con arepa) y las diversas variedades de natilla, que van desde la elaboración artesanal hasta la obtenida mediante desnatadoras mecánicas.
Por todo esto, nos atrevemos a afirmar que el plato típico y emblema de la identidad del municipio Jacura es precisamente la arepa pelada acompañada con queso y natilla, un platillo tradicional que ha alimentado a generaciones y que define con orgullo la esencia de su gente.

En el ámbito de los postres y la dulcería artesanal, la variedad es igualmente amplia y representativa de nuestras tradiciones. Destacan delicias emblemáticas como los besitos y la conserva de coco, el dulce de leche, el dulce de lechoza, el dulce de batata y la jalea de mango durante su época de cosecha.
A esta rica lista se suma la clásica mazamorra, ese reconfortante plato tradicional semilíquido y espeso a base de maíz, la suave torta de auyama y el infaltable debudeque (o dabudeque), también conocido como mancarrón: una preparación autóctona a base de harina de trigo y papelón que, en muchas ocasiones, se enriquece con el toque único del coco rallado.

Potencial
Turístico
El Municipio Jacura es una de las unidades territoriales primarias del Estado Falcón, así lo refiere José Manuel Trujillo 1995, en su libro Jacura, afirmando que se encuentra ubicado en la parte Sur Oriental del Estado Falcón, pero, dada su amplia extensión 1842 km su parte oeste se sitúa más hacia la serranía lo que le permite un amplio matiz de paisajes que van desde una cadena montañosa cubierta por extensa zona boscosas pluriespecíficas, es decir, que condensa una masa forestal constituida por varias especies de árboles y una biodiversidad envidiable tan variada que incluye la urupagua así como también los frutos tropicales, una fauna exuberante, pasando por la desértica sabana y descansando en sus valles y llanuras haciendo gala de todo tipo de terreno. La capital del municipio es el pueblo antiguo de Jacura (1660) encabezando la vasta lista de 73 pueblos caseríos o vecindarios que ofrecen sus pintorescas particularidades como principal atractivo para encantar al visitante. Estos centros poblados se encuentran distribuidos a lo largo y ancho de las tres parroquias en las que se divide el municipio: Jacura, Agua Linda y Araurima. Parroquia Jacura, capital Jacura, integrada por las siguientes comunidades: 1.- Togogo 2.- Guamachito 3.- Maicillal de la costa 4.- Vaca de Maicillal 5.- Pueblo Bicentenario 6.- Pueblo Nuevo 7.- Origuaza 8.- San Nicolás 9.- Caidy. 10.- San Felipe 11.- Piritupano 12.- Charneca 13.- Pichardo 14.- La Chola 15.- Cueparo 16.- Las Brisas 17.- La Loma de las Cruces 18.- Mecocal 19.- Rinconcito 20.- Maicillalito 21.- Las Clavellinas 22.- La Cruz de Aroa 23.- El Toronal 24.- Buena vista 25.- Cardoncito 26.- Cocuyito. 27.- Jacura 28.- Camururia 29.- La alcantarilla 30.- La Vaca 31.- La Loma 32.- San Miguel. 33.- El limón 34.-Loma Azul 35.-San Antonio Parroquia Agua Linda, capital Agua Linda. Comunidades: 1.- La Ciénega 2.- Agua Linda 3.- La Gallina 4.- El pionillo 5.- Rierita 6.- El Río 7.- El Toro 8.- Caobal 9.- El Mosquito 10.- Tacamire 11.- La Cruz 12.- La Montaña 13.- El Paray 14.- Tomoro 15.- Caracoles 16.- Pantano 17.- Carpita. 18.- Río Claro 19.- El Guamo 20.- Las Morochas 21.- Palma sola 22.- El Chinchorro 23.- San José 24.- La Arena 25.- Baulito 26.- San Miguel 27.- Galan Parroquia Araurima, capital las Colonias, comunidades: 1.- Campo Alegre 2.- Las Colonias 3.- Agua Salada 4.- La Enea 5.- El Cruce 6.- Riecito 7.- Bachacal 8-La Mira 9-Cogollal 10- Santa Lucía 11-Guaidima Todas estas comunicadas entre sí a través de senderos o caminos y a la vez con diversos municipios vecinos como Unión, Piritu, Cacique Manaure y San Francisco así también con Estados como Yaracuy y Lara, esto debido a su ubicación privilegiada y a la existencia de rutas ancestrales establecida desde la colonia cuando estos territorios eran parte del Camino Real que se debía transitar para lograr el traslado desde Coro hasta los hoy estados occidentales atravesando en el camino incluso los terrenos que hoy ocupan las tres parroquias. El recorrido interno del municipio Jacura se puede realizar por múltiples rutas entre ellas por caminos intrincados, abruptos por las condiciones de la vialidad que para el tema de la aventura adiciona un atractivo, más, para los habitantes se transforma en una de las principales necesidades, estos múltiples accesos y rutas convierten a este extenso municipio en un destino interesante codiciado para atraer visitantes. Haciendo retrospectiva los momentos en los que el municipio se ha engalanado por ser más visitado los constituyen las épocas vacacionales propias para el reencuentro de la familia y amigos, las festividades asociadas a costumbres y tradiciones donde destacan las fiestas patronales. Santa Ana en Agua Linda, Nuestra Señora del Pilar en Araurima y San Miguel Arcángel en Jacura, moviendo multitudes para sus festejos religiosos sociales y culturales. Hoy en día la fe sigue moviendo grandes grupos de personas a lo largo y ancho del municipio, tanto en actividades católicas, como en campañas evangélicas. Las ferias agropecuarias también han marcado un precedente importante en la parroquia Araurima y sobre todo en Jacura, celebradas desde 1991 hasta 2008 con gran acogida, atrayendo hasta el municipio gran cantidad de visitantes. El deporte sobre todo en las parroquias Araurima y Jacura representa en la actualidad un flujo importante de diferentes municipios y estados que llegan a estas tierras por el intercambio de las diferentes disciplinas: fútbol, Béisbol, sófbol, y coleo. También observamos que es un destino apetecible para la práctica del senderismo, rusty track, rusty motos, motocross, entre otros. En diversos momentos del año se observa como estos apasionados atraviesan los poblados con sus vehículos exóticos adaptados para estos caminos aprovechando su travesía para admirar y disfrutar de más de 20 nacimientos de agua, cascadas, pozos y ríos que embellecen y surten las comunidades. La historia y las joyas arquitectónicas también forman parte de nuestro patrimonio para ser ofrecidas como ventanas al pasado que envuelven en nostalgia, abrazan en medio del idilio e invitan a imaginar lo que fue convirtiéndose en un espacio para el recuerdo y la valoración de las raíces. Esto y más ofrece el hermoso e imponente municipio Jacura que requiere de inversión, y mejor acceso para desarrollar el turismo como puerta abierta para atraer lo que nos falta y merecemos. Contando con su mayor atractivo y patrimonio viviente, su gente, calidad amable, trabajadora y resiliente que invita a volver y hasta quedarse, de allí nacen esas frases que nos identifican: Jacura tierra de calor humano, Jacura tierra de mil encantos y regalo de la naturaleza para Falcón, dejando claro que somos un destino que ofrece todo e invita a explorar este tesoro escondido, maravilla del Creador.


La Conjura de Los
Aborígenes de Jacura
Por tradición, la historia venezolana atribuye el inicio de la pre independencia a movimientos emblemáticos como la insurrección de José Leonardo Chirino en 1795, la conspiración de Gual y España en 1797 o las expediciones mirandinas de 1806. Si se examina con más detalle, suelen sumarse el alzamiento de Cariaco (1798) o el complot de Maracaibo (1799), consolidando la idea de que el despertar contra el dominio español comenzó con los negros esclavos y libres de la Provincia de Coro. Pero, sin ánimos de desvalorizar la trascendencia histórica que tuvo este alzamiento es importante dar a conocer que previo a este acontecimiento fueron los indígenas y aborígenes venezolanos los primeros en levantar su voz y hacer sentir su desacuerdo en contra de los abusos y vejaciones de las cueles eran objeto, tal como lo relata el historiador (MAGALLANES,1.997) cuando reseña entre los primeros movimientos pre independentistas la existencia de por lo menos catorce (14) alzamientos o sublevaciones indígenas ocurridas antes del año 1.795 dentro de las que se puede mencionar por ejemplo: la venganza de los indios CHIRIBICHE en 1.519, reacción de los JIRAJARAS y los CAQUETIOS en 1.532, invasión de los MOTILONES en 1.764, entre otros, cuyo contenido ideológico, organización y relevancia no fueron quizás muy notorias pero sentaron las bases para el desarrollo y posterior cristalización de la emancipación Venezolana, dejando en evidencia el valor, coraje y gallardía del aborigen de este país. Este valiente hilo histórico nos conduce directamente a un hecho de gran relevancia, pero de difusión muy limitada: "La Conjura de los Aborígenes de Jacura", un acontecimiento de 1795 que hoy rescatamos. Sin embargo, antes de comenzar a narrar este evento histórico es importante referir que se entiende por conjura según el Diccionario Manual de la Lengua Española (2.007) ¨acuerdo secreto entre varias personas para realizar una acción contra alguien, especialmente en contra del estado o una autoridad¨, siendo sus sinónimos complot, conjuración o conspiración. El término correcto para ellos es aborigen y no "indios", un error geográfico que arrastramos desde que Cristóbal Colón creyó haber llegado a la India. Estos pobladores gozaban de un estatus especial: eran considerados aliados de la Corona gracias al pacto histórico entre el Cacique Manaure y Juan de Ampíes, lo que obligaba legalmente a las autoridades a tratarlos con respeto. Sin embargo, los alcabaleros rompieron ese equilibrio, maltratando a los nativos y arrebatándoles el fruto de las tierras que ellos mismos sembraban. Al abordar el tema, es importante comenzar por la fecha que dio inicio a La Conjura. Cada 8 de junio, el pueblo de Jacura conmemora una de las hazañas más formidables de nuestra dignidad originaria. Entre los últimos días de mayo e inicios de junio de 1795, las autoridades coloniales entraron en pánico absoluto cuando a la ciudad de Coro llegó la alerta de que los aborígenes de Jacura, aliados con los de Cumarebo, planeaban un levantamiento en armas a imitación de la rebelión de la Sierra liderada por José Leonardo Chirino el 10 de mayo de ese año. Se trataba de La Conjura de los Aborígenes de Jacura, un acuerdo secreto y clandestino para unirse contra la opresión, donde la firmeza de un gentilicio obligó a la Corona a retroceder sin necesidad de derramar una sola gota de sangre. Hasta ahora solo se han encontrado tres autores que hacen mención del hecho de ¨La Conjura de los Indios de Jacura¨ el primero es (Acosta, 1.967, pág. 280) quien a la vez es citado por Trujillo (1.995) menciona y dice que los indios de la localidad de Jacura trataban de revelarse hostigados como estaban por los alcabaleros, el segundo (García. P) en su libro de Catedra Bolivaria 3er año, editorial Romor, donde menciona la Conjura de los aborígenes de Jacura como unos de los movimientos preindependentistas de Venezuela y (Magallanes, 1.997), quien hace la siguiente reseña: ¨A principios del mes de mayo último dice Latiegui tuve algunas luces de que los indios de Jacura, de acuerdo con los de Cumarebo, pretendían levantarse a imitación de los negros de la Sierra de Coro, movidos por la nueva imposición de tributos que se hizo por enero de este año, lo que después he acreditado de cierto por haber sabido positivamente que en dicha ciudad (Coro) se había divulgado que los expresados indios de Jacura estaban ya levantados efectivamente¨. Magallanes, 1.997, también hace referencia del oficio que envió Latiegui al administrador de la Real Hacienda donde no solo expresa las razones por las que a su juicio no se concretó el alzamiento, si no, que también refiere lo que por prudencia y hasta por temor debe realizarse para evitar algún otro movimiento o intento de rebelión, pidiendo comprensión y equidad para los nativos y los españoles que vivían agregados a este poblado, con estos últimos previendo alguna influencia o incitación a pronunciarse ante las injusticias que en contra de ellos se cometían, conociendo la fuerza y acciones de las que eran capaz los aborígenes organizados y que además se mantenían en contacto permanente entre sus diferentes comunidades o asentamientos. Estas sugerencias cobran mayor fuerza al conocerse el contenido de una carta que dirigiera Francisco Jacot al Capitan General donde se ratifican y denuncian con detalles que llegaron al extremo de quitarle la camisa a un aborigen para exigirle medio real de impuesto por sus verduras y plátanos de sustento. La gota que derramó el vaso fue el anuncio de que se aumentarían aún más los tributos para enero de 1796, un incremento que los aborígenes consideraron inaceptable en medio de tantos atropellos. De allí nació la decisión de pactar La Conjura. La denuncia del comandante Francisco Jacot encendió las alarmas del gobernador Pedro Carbonell, quien exigió de inmediato al Intendente de la Real Hacienda frenar los abusos en Coro. En una enérgica carta, Carbonell calificó de inadmisible que se despojara a un indígena de su camisa por una deuda de medio real. Ordenó actuar con "pulso y suavidad", exigiendo el castigo directo para los funcionarios abusivos y haciendo responsable al jefe de la hacienda si la indignación provocaba una rebelión. En su comunicación, el Gobernador se refirió a los manifestantes como los "fieles caquetíos". Esta frase escondía un gran peso político: según el pacto histórico de amistad sellado siglos antes entre el Cacique Manaure y Juan de Ampíes, los caquetíos no eran considerados súbditos esclavizables, sino aliados de la Corona española. Gracias a la investigación de Magallanes, hoy rescatamos el éxito rotundo de esta unión que provocó un pánico generalizado en las autoridades españolas. Por un lado, Latiegui y el gobernador Carbonel ordenaron suspender de inmediato el incremento de impuestos proyectado para 1796; el propio gobernador reprendió severamente al Ministro de Coro, exigiéndole "pulso y suavidad" y advirtiéndole que sería el responsable directo de cualquier "mala resulta del desagrado de los fieles caquetíos". Por el otro, el miedo paralizó los tribunales coloniales durante los juicios de la Sierra de Coro, donde el justicia mayor Mariano Ramírez Valderrain confesó que no se atrevió a aplicar la pena capital a siete aborígenes implicados por temor a que sus compañeros, que formaban parte de la guarnición armada de la ciudad, iniciaran una insurgencia general. En su lugar, se les condenó a diez años de trabajos forzados sin sueldo en los bajeles de guerra del Rey, siendo embarcados en el navío San Gabriel. Los españoles consideraron más peligrosos a los aborígenes que a los propios negros, a quienes solo condenaron a seis años, y entre aquellos valientes procesados se encontraban Juan del Pilar Méndez de Cumarebo, Juan Eugenio Gutiérrez de Guaibacoa, Juan Lorenzo Barrera de Santa Ana, y líderes de El Carrizal como Juan de la Cruz Villanueva y Juan de Mata. El éxito de la conjura fue total: logró la reivindicación de un trato digno y respetuoso para los aborígenes en toda la provincia de Venezuela, frenó el aumento de impuestos para 1796 y garantizó el castigo para los funcionarios abusivos. Por su relevancia, este acontecimiento merece ser catalogado con orgullo como el segundo movimiento preindependentista en Falcón y el tercero en Venezuela, justo al lado de las gestas de José Leonardo Chirino y de Gual y España. Autor: Wilnelia Rodríguez
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Identidad Jacurense
Ser habitante de Jacura, haberlo sido o sentirse sin serlo como le suele ocurrir a quien conoce o visita el Municipio, genera un sentimiento de querencia que va más allá del recuerdo. Se traduce en anhelar el regreso, recordar con alegría lo allí vivido o estar atento al acontecer diario de sus comunidades, estando aún a kilómetros de distancia. Es recrear escenas, manteniendo viva la época vivida en el lugar; sentirte cómodo, aun cuando está realmente sea poca, solo por estar donde perteneces y donde quieres continuar. Justo allí cobra sentido el ser hijo de estas tierras, cuyo gentilicio es el encargado de marcar la identidad sociocultural a la que perteneces y te define. Referir cuál es el gentilicio para los habitantes de Jacura (Jacureño o Jacurense) requiere aclarar que, basándonos en el criterio morfológico, al aplicar el sufijo -eño, la combinación de la u de la raíz Jacu- con -eño genera una transición fonética más brusca que al aplicar el sufijo -ense (del latín -ensis, que significa "perteneciente a"), el cual se acopla a la raíz Jacu- con una distribución fluida en su fonética, coherente y armónica. Por otro lado, en la determinación y validación de los gentilicios también se aplica el parámetro por asociación paradigmática (comparación con lo existente en su entorno), lo que nos lleva a observar que el patrón geolingüístico en los gentilicios de los diferentes Municipios del Estado Falcón está dominado por el paradigma de -ense (dabajurense, maurense, silvense...) Basándose en lo descrito, ambos gentilicios son morfológicamente posibles y aceptables. Sin embargo, al argumentar su validación, encontramos que el gentilicio Jacureño ha adquirido su legitimidad por el uso histórico y social, mientras que Jacurense está validado por el uso correcto de la norma al formarlo, su carácter culto y organizativo, aunado a su estructura morfológica y sonora correcta. Con el pasar del tiempo el sentir que el Municipio Jacura inspira en quienes habitan o entran en contacto con él, ha generado el nacimiento de frases cortas memorables qué condensan la visión que este proyecta, la identidad qué se experimenta, las bellezas, riquezas y valores que predominan a lo largo y ancho de las Parroquias qué lo conforman ( Agua Linda, Araurima y Jacura) la mayoría de ellos más que adornos tipográficos o expresión del sentido de pertenencia, representan puentes verbales que le han regalado al Municipio Jacura en el intento por expresarle lo que inspira o ha representado para quienes los han construido, consientes o no al hacerlo, lo cierto es que han marcado una huella y exaltado el orgullo local con ellos. Entre las frases municipales más emblemáticos y representativos se encuentran "Jacura, tierra de calor humano". " Jacura, un regalo de la naturaleza para Falcón" y "Jacura, tierra de mil encantos" ellos han calado en el imaginario colectivo fomentando el sentido de pertenencia, el orgullo local y ha despertado en los foráneos el deseo de comprobar lo que allí se expresa atrayendo así la atención y curiosidad generando deseos de conocer, visitar y volver a estas tierras bendecidas con incontable belleza y potencialidades que merecen ser conocidas, aprovechada o disfrutadas. Autor: Wilnelia Rodríguez

Jacura a través del tiempo: Desde sus orígenes Indígenas, hasta las primeras autoridades y el camino a la autonomía
El camino histórico institucional transitado por el hoy municipio Autónomo Jacura, resulta un arduo desafió, se dificulta su investigación y registro, tanto, por la antigüedad de los hechos, como por el limitado o nulo acceso a información oficial para poder indagar sobre sus orígenes y su vetusta estructura política gubernamental, objetivo de esta crónica. Hasta el momento de esta publicación los documentos más remotos que permiten tener idea de cómo era la organización político-territorial del hoy municipio Jacura en sus inicios, se encuentran representados solo por: - Un fragmento de una tesis de grado de Isaac López en la ULA, donde cita un documento que reza lo siguiente “1659. Título de encomienda otorgado al Sargento Mayor Esteban Lorenzo de Contreras por estar disponible la vacante que dejo Gabriel Ruiz de Villalobos, encomendero de Guamure perteneciente a la jurisdicción del pueblo de Jacura” y similar a esto hay varias recopilaciones de documentos con referencias directas a Jacura como pueblo de encomiendas. -La fundación de Jacura en 1660 referida por Allan Brewer-Carías en su libro La ciudad ordenada. -El documento sobre encomienda citado por José Manuel Trujillo (primer cronista del municipio Jacura) de 1661 dice que “Jacure” así aparece escrito, es un lugar apto para sementeras y aporta otros datos importantes, agrega que había en ese entonces “una encomienda de servicio y una de tributo” señalando la existencia de negros esclavos en el sector. -En un archivo privado, José Manuel Trujillo, encontró un antiguo documento firmado por Medardo José Bustillos Pulgar de Harcila, donde hay constancia que cuando llegaron los colonizadores europeos, Jacura servía como “punto de indios” y que era una localidad donde “se vieron muchos naturales diferentes...muchos de ellos caquetíos”. -El historiador Cesar Loaiza afirma que los aborígenes de Jacura habían desarrollado una economía a base de maíz, de yuca y de la caza, productos que eran permutados por sal y pescado con los pueblos costeros cercanos. -Otra importante referencia la constituye la cita que Trujillo, hace de las crónicas del Obispo Martí quien visitó a Jacura en abril del año 1773, el menciona que el poblado era denominado “Arcángel San Miguel de Jacura” encontró un registro parroquial iniciado el 24 de noviembre 1694 y, refiere que “el pueblo tenía un total de 521 habitantes”, este también relata “ Jacura , es pueblo de indios, y cada año eligen alcaldes indios y corregidores los cuales componen el Cabildo, Justicia y Regimiento”. Esas citas permiten tener referencia sobre el año de fundación de Jacura por los colonizadores, 1660, mas no de su surgimiento que son hechos diferentes, también, evidencian con claridad que era pueblo aborigen con predominio Caquetío, con una organización social de Alcaldes indios y corregidores de elección anual, que conformaban un cabildo de justicia y regimiento otra valiosa información que aporta es que era pueblo de encomienda, lo que implicaba que estaban bajo dominio de los españoles, refiriendo incluso que habían 2 encomiendas “de tributo y de servicio”. La encomienda era una institución socio económica implantada por la corona española en América, consistía en que un encomendero tenía bajo su custodia un grupo de aborígenes o comunidades aborígenes, quienes eran organizados para el trabajo, sacar el máximo provecho de ellos a cambio de organización, instrucción (lectura y escritura) y evangelización en la fe católica, además de protección militar y civil, acuerdos y beneficios que no se cumplían a cabalidad en cuanto la parte favorable a los aborígenes. Las citas también hacen referencia que Jacura era un “punto de indios” esto permite conocer que para la época era un pueblo que se encontraba en la ruta de los caminos reales, donde las tropas, comerciantes o misioneros podían abastecerse de provisiones (maíz, Yuca, agua...) así como también encontrar guías, baquianos, cargadores o remeros conocedores del camino, para internarse en las selvas o montañas. Ser punto de indios los convertía también en un lugar donde se podía pernoctar o descansar para continuar una ruta larga, era un puesto de recolección de tributo real o de encomienda, lo que demuestra que Jacura era un lugar de importancia en la época colonial, muy transitado y de interés comercial-económico, agrícola, que gozaba de ciertos privilegios y los avances permitidos en el momento, equivalente a un territorio indígena favorable aprovechado por el sistema colonial, como escala en los caminos, centro de apoyo logístico y de control poblacional. Otra información que se puede extraer de estas citas es lo relacionado a las relaciones comerciales de trueques o permutas que este poblado mantenía con los pueblos costeros para obtener alimentos como sal y pescado, así como también del aprovechamientos de sus bondades para convertirse y ser explotada como sementera, caso similar ocurría en ese entonces con Carorita donde se llegó a desarrollar una base económica agrícola muy grande, que según reseña Trujillo fue abandonada por los caquetíos y fue posteriormente ocupada por algunos españoles y mestizos, de allí proviene la población de lo que hoy conocemos como la parroquia Agua Linda. Al leer datos el primer informe Agropecuario de la provincia de Venezuela, realizado en 1720/21 por Pedro José de Olavarriga, comisionado del virrey de Nueva Granada Jorge de Viillalonga, se menciona a “Jacura con 60 fanegadas y 4000 árboles” refiriendo que ya en 1723 era una de las jurisdicciones del Cantón Costa Arriba que producía diferentes rubros Así transcurren los años y el siglo hasta que por decreto del poder ejecutivo del 1 de abril de 1826 se erigió el Cantón de Costa Arriba, ahora compuesto por las parroquias San Miguel de El Tocuyo (cabecera), Jacura y Carorita que fueron segregadas de Cumarebo. La ley del 28 de abril de 1856 estableció que el territorio de la república de Venezuela quedaba dividido en Provincias, Cantones y Parroquias, así la Provincia de Coro quedó integrada por los Cantones de Coro, San Luis, Casigua, Praguaná y Costa Arriba. Estando este último integrado por las Parroquias Jacura, Carorita, teniendo como cabecera a Capadare; pero siendo Jacura la jurisdicción con mayor fanegada 1900 y mayores leguas (13) al igual que Carorita. Manteniéndose esta distribución inalterada hasta el año 1904 cuando el 27 de abril se sanciona una nueva constitución donde se modifica la división territorial. El artículo 2 dice: “El territorio de los estados unidos de Venezuela se divide en Distritos y Territorios Federales...” es así como Jacura pasa a pertenecer al Distrito Acosta”; es importante señalar que para ese entonces y durante la dictadura de Juan Vicente Gómez hasta la de Pérez Jiménez Jacura era el centro comercial de todo el Distrito Acosta, desde todos los municipio cercanos (la gran mayoría en caballos y burros, luego algunos pocos en vehículos), acudían a Jacura a satisfacer sus necesidades básicas de alimentación, vestido, telégrafos, centros mayoristas, lo que convertía esta localidad en un gran foco de concentración poblacional, todo esto referido por Trujillo en su libro Jacura y por los lugareños que narran lo bien surtido y la amplia variedad de productos que ofrecían los grandes negocios de Agapito Rodríguez, Ana Cristina Rodríguez de Reyes, Rómulo Lugo y Nicolas Rodríguez, José Muñoz, Tirso Loyo y Sergio Bracho. En lo que a estructura del naciente Distrito Acosta se refiere estaba conformado de la siguiente manera: Capital San Juan de Los Cayos y los municipios foráneos Capadare, La Pastora, Libertador, Agua Linda y Jacura, hasta 1921 cuando se ratifican e instituye formalmente la figura legal de Distrito Acosta, agrupando estas demarcaciones, quedando representadas todas institucionalmente porel Concejo Municipal, ubicado en San Juan de Los Cayos, teniendo registros que el municipio Jacura estuvo representado por Pedro Rafael Martínez Quevedo durante los periodos 1969-1974 y 1974 a 1979; luego 1984 a 1989 ejerciendo la vicepresidencia de este Concejo durante 3 periodos consecutivos desde el 1969 hasta 1984. Jacura también estuvo representada por Mauricio García como concejal principal en el periodo 1979 a 1984 y ejerció la presidencial del mismo entre 1983 y 1984. Se tiene conocimiento por información de los habitantes del municipio que también ejerció como concejal por Jacura el Dr. José Antonio Rodríguez y como presidente del Concejo también figura Rafael Eustáquio Morales (Moralón) quien sin ser Jacurense de nacimiento, su historia de vida lo trajo hasta estas tierras y a aportarle al municipio; Como representantes de Agua Linda se tiene registro del concejal principal Conrrado Rodríguez en 1979 al 1984 y Félix Hernández como suplente en el periodo 1979-1984. Ellos representaban los municipios desde las distintas fuerzas políticas y a su población, mientras que la representación directa en el ámbito local de cada municipio foráneo (Jacura y Agua Linda) estaba dada por las Juntas Comunales, quienes eran el enlace político y administrativo entre las comunidades y el Concejo Municipal del Distrito, estando encabezado por el Presidente de la Junta Comunal, asignado por el presidente del Concejo (cargo ad honoren) que tenía bajo su administración un situado, utilizado para pago de personal local entre otros beneficios comunitarios. Todas las autorizaciones y permisología internas de los municipios era firmadas por este funcionario, así como las obras asignadas a las comunidades (carreteras, electricidad, acueductos, infraestructuras de salud, educación..) gestionadas y supervisadas por ellos, vigilando que se ejecutaran, velar por las entregas de programas sociales a la población (leche en polvo, uniformes y becas escolares), firmaban las guías para autorizar el traslado de animales y tenían la facultad de realizar matrimonios al igual que el prefecto. Entre los Jacurenses que ejercieron esta responsabilidad se encuentran: Francisco Aureliano Rico (cuy) gestionó el cambio de techo de la iglesia de Jacura, Ángel Medina, Castor Ramón Dumont quien gestionó el empedrado de las calles del pueblo de Jacura obra ejecutada por el señor Merejildo Rodríguez, Magdaleno Hernández recordado por resaltar los símbolos y fechas patrias, Nicolás Ramón García gestionó la concesión de terreno para la construcción de de las primeras viviendas rurales en la hoy parroquia Jacura durante el gobierno de Luis Herrera Campins (1979-1983), Carlos del Moral quien en su gestión apoyó la fundación del Ciclo Común Jacura (1980) hoy Liceo Nacional Samuel Robinson, Jaime Medina y Cristobal José Rodríguez (último en ejercer este cargo) periodo 1984-1989 gestionó el servicio de agua para Cueparo y Maicillalito a través del INOS, la electricidad de Cueparo y Maicillalito, el acueducto Piritu-Jacura, la construcción de la antena de CANTV y los teléfonos públicos, todo esto y otros beneficios más en salud y educación con el apoyo de Oscar Arias presidente del Concejo del Distrito Acosta, Francis Arias y Eliezer Sirit en labor conjunta con las asociaciones de vecinos de las comunidades. En el caso del municipio foráneo Agua Linda algunos de los presidentes de la Junta Comunal fueron: Ramón Darío González, Arturo Vargas y Candida Rivero (caca) única mujer, hasta ahora conocida ejerciendo estas funciones en el municipio. Otra autoridad representativa de los municipios los constituía los encargados de los actos registrarles (nacimientos, defunciones y matrimonios) y comandar los policías municipales (personas de las mismas comunidades) los cuales a través de los años han recibido las siguientes denominaciones: Jefe Civil, Alcalde, Primera Autoridad Civil, Prefecto, manteniendo las mismas funciones. Gracias a la colaboración del actual Registrador de Jacura Gregorio Matos y su equipo de trabajo se pueden mencionar los siguientes personajes que ejercieron estas responsabilidades: Jefes Civiles: Felipe Arias (1912), Dionicio Elsaje (1912). primera autoridad civil: Amador Álvarez (1914), Antonio García (1918), Rafael Rodríguez (1919), Cesar López Romero y Oscar Escobar (1927). Jefe Civil: Ramón Sánchez (1941), Luis Bracho (1944), Máximo Hernández (1945), Publio Cohen (1946), David Cohen e Ismael Martínez (1947). Alcalde: Leocadio Rojas (1948). Primera Autoridad Civil: Leopoldo García y francisco Delgado Queipo (1950). Jefe Civil: Juan Antonio Torres (1953). Prefecto: José Rafael Bracho (1954), Pedro López (1958), Roque Sabariego (1960), Cesar Ramos (1964) Ramón Dolores Primera (1965). Alcalde: Enmanuel Hurtado, Ángel María Medina, Fernando Henríquez, Eduardo Mirena y Gonzalo López(1967), Alirio Rodríguez y Jose Ramón Contreras (1969), Cirilo Zambrano (1970), Castor Ramón Dumont (1973),Camilo Rodríguez, Tomás Thielen, Ángel María Medina (1974), Camilo Rodríguez, Candelario Vargas, Pablo Quevedo (1975), Pablo José Quevedo (1976) Pedro Chirinos (1977-1978-1979), Tomas Thielen (1979-1980-1981 y 1982), Juan Colina (1982 y 1983), Juan Meza (1983), Alida Muñoz de Bravo (1984-1985-1986 y 1987) primera mujer en ejercer este cargo. Carmen Cambero (asume como prefecto encargado en un periodo de1987), Alida Muñoz de Bravo (1988-1989) último prefecto hasta ser elevados Municipio Autónomo. Según datos aportados por el cronista de la parroquia Agua Linda, se mencionan algunos de los que llevaron los actos registrales en el municipio foráneo Agua Linda, en los años 50: Ángel Camilo Thielen y Castor R. Dumont, luego de la dictadura de Pérez Jiménez en los años 60: Víctor Jesús Campos (Chucho), Alirio Rodríguez, Rafael Medina (Fay Motoro) y Jesús Meléndez. Años 70 y 80: Juan Manuel Wefer, Francisco Largo, Simeon Romero, Juan Onofre Barinas, Ramón Darío González. En esta cronología registral no se hace referencia a la hoy parroquia Araurima, ya que, estas comunidades pertenecían al municipio foráneo Jacura y su historia registral inicia con la denominación e incorporación al municipio autónomo Jacura como la parroquia Araurima el 18 de noviembre de 1993. Es importante señalar que las funciones de comando sobre la policía que ejercían la antigua autoridad civil o prefectos lo hacían sobre personas de la misma comunidad, nombrados para ejercer la seguridad ciudadana, el orden público, el cumplimiento de la ley y el reclutamiento de jóvenes para el servicio militar obligatorio, entre los policías del pueblo de Jacura más recordados tenemos: Antonio Mujica, Erasmo Camacho, Magdaleno Colina, Medina (medinita), Rafael Mendoza, Antonio Vera. En Agua Linda: Abraham Arias, Bartolo Peña, Tiburcio Pérez, Ailde Romero, Pedro Leal , Bartolo Peña... ellos recorrían ambos municipio foráneos para hacer cumplir la ley, uniformados de caqui o azul, acompañado de una gorra llamada quepi, portando su arma de reglamento y el infaltable tolete de madera (siboy). Al ser oficializados como Municipio Autónomo el 12 de septiembre de 1989, cambia la estructura municipal, la administración, cantidad de beneficios, así como la manera de elegir las autoridades. Autor: Wilnelia Rodríguez
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Voces de soberanía: Los hombres y mujeres que libraron la batalla por la autonomía de Jacura
El hoy Municipio Autónomo Jacura, posee una historia extensa que merece ser investigada, contada, registrada y difundida; donde el aspecto político-territorial no deja de ser un tema trascendental, interesante y obligatorio para poder comprender la realidad actual, es por ello, que el Departamento de Crónica Municipal-Jacura se dio a la tarea de comenzar a indagar entre los personajes que hicieron posible y los que se involucraron en el importante logro de la autonomía municipal, ya que, hasta ahora no se han encontrado registros oficiales que den fe de cómo se dio este proceso, acontecimiento municipal que marca un antes y un después, en la historia local, regional y nacional. Todos estos tramites obedecían a el impulso de la Ley Orgánica de Régimen Municipal y la Ley de Reforma Parcial de la División Político Territorial del estado Falcón, entre los años 1988 (aprobación inicial bajo el gobierno de Jaime Lusinchi) y una reforma parcial y promulgación definitiva en 1989 (durante el inicio del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez) que contemplaba la segregación de los Distritos y la elevación de municipios foráneos a autónomo, lo que terminó convirtiéndose para el Municipio foráneo Jacura en una tarea titánica, lucha de poderes, influencias, disputas políticas, desencuentros comunitarios, intereses económicos y más. Escudriñando a través de conversaciones con los lugareños, en busca de información sobre el tema de la elevación a municipio autónomo surgen como impulsores de esta causa en repetidas ocasiones nombres como: Luis Meza (difunto), Rafael Morales (Moralón, Difunto), Alida Muñoz De Bravo, Cristóbal Rodríguez, Antonio Rico, Fidel Miliam, María Seco, Félix Antonio García, Cecilia De Muñoz, Osnaldo Sánchez (difunto), Julio (negro) Coronel, Martina Seco, Reinaldo Ramones, Carmen Vargas de Martínez (Icha), Mirian Abreu, José Miliam (difunto)... resaltando como comisión propulsora de este acontecimiento los primeros mencionados, en cuanto a encabezar múltiples comisiones para la solicitud de la anhelada Autonomía Municipal, tanto a la capital del Distrito Acosta, San Juan De Los Cayos, a la capital del Estado Falcón, Coro, ante la Asamblea Legislativa, como a la capital de la nación, Caracas, para gestiones ante el Congreso Nacional, el Consejo Nacional Electoral y en la búsqueda de aliados influyentes que apoyaran esta decisión. Entre los requisitos para esta elevación de municipio foráneo a autónomo exigían evidenciar a través de firmas autenticadas una cantidad de habitantes especifica, así como un número determinado de votantes, comprobar la productividad económica, extensión territorial, entre otros. Llegando esto incluso a dividir opiniones de los parlamentarios falconianos, al Jacura poseerlo todo y no autorizar su elevación, entre los que figuraron Nelson Cabello Mata (pieza clave de apoyo incondicional para la comisión propulsora), apoyados por Cruz Sierra Graterol, Morales Hurtado David Rondón y Omar Hernández (Apodado Parchoque, ferreo opositor de la causa) así lo expresan y coinciden al ser entrevistados Alida De Muñoz , Cristóbal Rodríguez y Wilmer R. Ramones; algo similar ocurría con los parlamentarios nacionales representantes de Falcón entre los que figuraban Aldo Cermeño, Hildemaro Villasmil, Hugo Bravo y Cesar Curiel. Para conocer como fue este proceso se logró entrevistar a la señora Alida de Bravo, prefecto del municipio foráneo Jacura en esos años, al igual que el señor Cristóbal Rodríguez presidente de la Junta Comunal del municipio en el momento (último en ejercer ese cargo), Julio (el negro) Coronel, habitante de Las Colonias de Araurima y dirigente político, Patria Morales, hija del fallecido Rafael Morales, dirigente político con actuación independiente en esta causa y Wuilmer Reinaldo Ramones, dirigente vecinal en ese tiempo en la comunidad de Pueblo Nuevo. La Señora Alida Muñoz De Bravo al ser entrevistada y solicitarle que relatara como había sido el proceso de los trámites para lograr la legalización del derecho de autonomía que por ley correspondía al municipio Jacura, expresó que “fue una lucha !una gran lucha! ya que, había oposición para que esto se diera” “fueron muchas cartas (oficios-solicitudes) las que tuvimos que entregar en Coro y Caracas”, “muchos viajes que perdimos a Coro, Luis Meza nos llevaba, cuando teníamos las audiencias y nos dejaban esperando o los diputados se iban a otros pueblos, pero nosotros volvíamos hasta que nos recibían , así se logró, gracias a Dios” Al preguntarle ¿Cuál o cuales eran los principales argumentos para no autorizar la Autonomía? Su respuesta fue: “nos decían que no había suficiente producción económica y comercios o inversiones que generaran impuestos para sostener una alcaldía, Parachoque (Omar Hernández) que era el presidente de la Asamblea Legislativa Regional, repetía siempre que no teníamos una plaza Bolívar, yo le respondía vamos a Jacura y lo firmamos en la plaza para que la conozca, eran puras excusas para no apoyarnos, todo se fue dando hasta que por gestión de Cabello Mata, nos recibieron en Caracas, allí fue cuando se pudo lograr, Cabello Mata le entrego a Moralon (Rafael Morales) los tres libros y el cuadro que enviaron de Caracas, cuando aprobaron la autonomía”. En la misma dinámica al entrevistar al Señor Cristóbal, ratificó lo dicho por Muñoz y agregó que ellos en compañía de los Jacurenses antes mencionados “recogieron firmas por todas las comunidades para demostrar la cantidad de población y votantes” era esto uno de los principales requisitos, también relató, que “en el último viaje a Caracas les atendió “Chepellin” (Carlos Delgado Chepellin, era el Presidente del Consejo Supremo Electoral, en ese entonces, si un sector quería demostrar que cumplía con la base poblacional, el registro electoral del CNE era la prueba técnica ineludible y el encargado de certificar y validar las firmas.) “fue un viaje muy importante que ayudó mucho a lograr la legalización de la autonomía, salimos a las 3:00 de la mañana, nos llevó Pedro Bravo hasta Valencia, de allí nos fuimos de pasajero, iba Moralon (Rafael Morales), Luis Meza, Toño (Antonio) Rico, Alida y yo, nos atendieron, verificaron todo y dijeron, que, si se iba a dar la autonomía, que esperáramos tranquilos, nos regresamos y llegamos de a las 7:00 de la noche”. Otro personaje contactado en esta investigación fue el Señor Julio Coronel, apodado “el negro Coronel”, como representante de la hoy parroquia Araurima, éste avaló lo relatado por los entrevistados anteriores y agrego que la “la lucha por el municipio fue dura, pero quienes lucharon lo consiguieron a fuerza de constancia y determinación, así como yo mismo encabece la lucha peleando por Araurima, Riecito, La Enea y Bachacal que querían agregarlas a Yaracal” (esta disputa territorial, será relatada en la siguiente edición). Patria Morales, nos refirió que su papa contaba, lo que vivía en medio de las gestiones en Caracas por la municipalidad haciendo referencia, que parte de las gestiones en ese entonces consistían en buscar aliados entre los dirigentes políticos que ocupaban cargos en el Congreso Nacional y empresarios influyentes que pudieran apoyar y abogar por la causa, entre los contactados por ellos estuvieron “los dueños de RCTV, RCR y 1BC, ellos como cadena empresarial hicieron lo propio y apoyaron lo que la comisión propulsora quería, que Jacura fuera Municipio Autónomo, aun cuando había incluso habitantes del mismo que se oponían” Por su parte Reinaldo Ramones al ser consultado nos refiere parte de lo dicho por los anteriores y agrega que producto de todo este proceso y trámites legales por la autonomía municipal, además de todas las comisiones representativas que se organizaron y las solicitudes que tuvieron que hacer también se dio una restructuración donde se impactó la tenencia territorial del hoy municipio Jacura, su autonomía y la reorganización territorial que se vivía “produjo que la parroquia Jacura perdiera algunos sectores como Curaricito , La Guacharaca e Icuiza que fueron anexados a él también naciente municipio San Francisco pero se nos agregó el municipio foráneo Agua Linda, que pasó a ser la parroquia Agua Linda y se nos agregaron las comunidades de la zona sur desde Cogollal, Santa Lucia, Guaidima hasta Campo Alegre como territorio de la parroquia Araurima” Sin duda toda una ardua batalla que se tuvo que librar para hoy poder gozar del derecho revestido de privilegio de ser parte del imponente Municipio Autónomo Jacura, denominación asistida por la ley, amparada por la razón y sustentada por el derecho de poseer todo lo requerido, unido a unos habitantes con gallardía y sentido de pertenencia que hoy son las Voces de Jacura, que están dictando su propia historia, consientes que aún queda mucho por ser contado y registrado. Autor: Wilnelia Rodríguez

Historia
En medio de la búsqueda de identidad y conociendo la importancia que reviste oficializar la imagen visual de un Municipio, consolidándolo como un elemento representativo, institucional y legal llega el momento, luego de algunos intentos infructuosos y sin basamento jurídico de identificar el Municipio Autónomo Jacura con sus Símbolos, esto por iniciativa y propuesta insistente del profesor José Milian y otros habitantes del Municipio, apoyados y aprobado por Cámara Municipal presidida por el Prof. Miguel García, los concejales qué le acompañaban era, Jorge Herrera, Matilde Páez, Francisc9oo Camacho y José Milian, con la venia del alcalde de ese entonces Wilfredo Rico, quienes acuerdan organizar concurso público para la elección la cual se realizó teniendo como principales participantes las instituciones educativas procediendo a ejecutarlo en tres etapas, Institucional, Parroquial y finalmente el Municipal el cual se efectuó el día 8 de Junio de 2015, en El Bohío de la Urbanización San Miguel en la Parroquia Jacura, con la partición de representantes de las tres Parroquias en los renglones bandera, escudo e himno. Los jurados fueron: El presidente de la asociación de Cronistas Municipales de Falcón Gustavo Salas, la Prof. Raíza Escobina cronista oficial del municipio Cacique Manaure, el Licenciado en música Conni Colina, la Prof. Nancy Hernández y Prof. Ingrid Hidalgo. Resultando ganadores: La Bandera propuesta por la niña Maricarli Ávila representante de la Parroquia Agua Linda, el Escudo diseñado por la Licenciada Wilnelia Rodríguez y el joven Moisés Sirit representando la Parroquia Jacura y el Himno presentado por la Prof. Gregoria Zambrano (letra) y el Prof. Eraclio Urbina (música). En representación también de la Parroquia Jacura. Posterior a este concurso se activaron los mecanismos legales para su oficialización la cual se concretó el día 10 de septiembre de 2015, quedando asentado en la ordenanza para los Símbolos Municipales de Jacura N°009, al estar próximo a conmemorarse el aniversario N° XXVI de la, elevación de Jacura como Municipio Autónomo. Estableciéndose como fecha conmemorativa de los Símbolos Municipales el 8 de Junio de cada año, fecha del concurso donde se eligieron y en la que también se festejara el día de Jacura en homenaje al hecho histórico Municipal denominado "La Conjura de los Indios de Jacura", ocurrido entre finales de mayo y principios de Junio del año 1795. Las características de la bandera, escudo e himno se describen a continuación tal y con están establecidos en la última ordenanza N°002 - 2025. referida a los símbolos Municipales sancionada en Sesión N°07 de fecha 25 de marzo de 2025, estando próximo a conmemorarse 10 años de aquel concurso de elección de símbolos para el Municipio, con el propósito de modificar los artículos 5 y 15 de la ordenanza existente para clarificar con precisión los colores de la bandera quedando está de la siguiente manera: se cambia el color verde manzana por el color verde grama y el marrón oscuro por el color marrón tierra quedando los demás colores como así lo especifica el artículo 5 de la antes mencionada ordenanza. De igual manera se modifica el artículo 15 donde establece que la oficina del cronista es la encargada de suministrar los ejemplares de las ediciones especiales de los Símbolos Municipales a todas las instituciones del municipio, quedando establecido que estás acciones las ejecutará el Concejo Municipal, ya que, para ese entonces no se contaba con la Cronista del municipio esto se sometió a consideración y fue aprobada en la Sesión N°07 de fecha 25 de marzo de 2025 y quedó aprobada por el Concejo Municipal presidido por la Magister Juana Pérez y los concejales presentes: Cecilia Bello, Miguel García , Julio Peña y José Luis Colina y el secretario Wilmer Ramones, siendo Alcalde T.S.U Luis Eduardo Bello Melean.
Escudo
Creado por la Profesora Wilnelia Betzabeth Rodríguez Dumont y para el momento bachiller, ahora, arquitecto Moisés Abraham Sirit Rodríguez. Decretado como Escudo Municipal el 8 de junio de 2015. Este escudo está conformado por tres (03) cuarteles que convergen en el centro en los colores amarillo, verde grama y azul, representando las tres parroquias en las cuales se divide el Municipio Jacura: ✓ El Cuartel Amarillo: Representa la Parroquia Araurima, resaltando las herramientas utilizadas en la minería por poseer esta parroquia 500 hectáreas de minas de fosfato. ✓ El Cuartel Verde: Representa la Parroquia Jacura, con sus imponentes montañas y extensas sabanas, resaltando en él la imagen de una vaca, cántara de leche y queso como los rubros de mayor producción. ✓ El Cuartel Azul: Representa la Parroquia Agua Linda, la cual es la más extensa del municipio, en donde existe un reservorio hídrico importante representado en ojos de agua, ríos, saltos y lagunas; resalta en este cuartel una cesta de frutos producto del trabajo agrícola que en ella se desarrolla. Es importante hacer mención que en las tres parroquias existen características comunes en lo que a riquezas naturales se refieren, y se tomaron como referencia para representarlas en el escudo las que más se destacan en cada una. Los cuarteles son sostenidos por dos aborígenes, los cuales simbolizan las dos etnias originarias de estas tierras: los Caquetíos y Ayamanes. Estos se encuentran parados sobre unas ramas de madera como muestra de la riqueza y variedad en madera con la que se cuenta. Sobre los cuarteles se observa el sol radiante como símbolo de esperanza y optimismo característico de la personalidad del jacurense; sobre este sol se ve una paloma despegando vuelo representando la libertad de la que debemos gozar siempre en Jacura. En la parte inferior se encuentra una cinta dorada como alegoría a tanta riqueza natural y humana con la que fuimos bendecidos por Dios. En esta cinta se encuentran las siguientes inscripciones: ✓ La primera: Municipio Jacura 1989, en homenaje a la fecha en la que fuimos elevados a Municipio Autónomo "12 de septiembre de 1989". ✓ La segunda: 1795, para recordar que ese año, a finales de mayo o principios de junio, se produjo un hecho histórico conocido —según el historiador Magallanes, M. V. (1976)— como LA CONJURA DE LOS ABORÍGENES DE JACURA, quienes con los nativos de Cumarebo se conjuraron con miras a sublevarse en contra de los abusivos alcabaleros de la época. Estos, no conformes con maltratarlos y despojarlos de sus pertenencias, pretendían aumentarle los obligados tributos que pagaban a la corona española y que se harían efectivos a partir de enero de 1796. La noticia de la conjura llega a oídos de Miguel de Latiegui, quien era la máxima autoridad española de esta zona, y este a su vez informa a sus superiores de lo acontecido, girándose la orden de suspender el incremento impuesto y de darles un trato justo y respetuoso a todos los aborígenes de la provincia de Coro. Todo esto constituyó un logro importante que se tradujo en beneficio no solo de nuestros aborígenes, sino de los caquetíos de la región, todo gracias a la unión y determinación de nuestros primeros pobladores que hicieron temer a las autoridades una rebelión caquetía, obteniendo así lo que pretendían.

Bandera
Creada por la ciudadana Maricarlys Ávila, estudiante de la Escuela Bolivariana Agua Linda. Actualmente, estudiante de medicina. Decretada como Bandera Municipal el 8 de junio de 2010. ✓ La Franja Azul: Representa la inmensidad del cielo de nuestro hermoso municipio y la cristalinidad de los manantiales en el territorio jacurense. Evoca la neblina que cubre con su manto las montañas bañadas de verde y la clara luna que ilumina a los habitantes de este paraíso denominado "Jacura, un regalo de la naturaleza para Falcón". ✓ La Franja Verde: Representa el color que nos caracteriza como jacurense por nuestras siembras, la diversidad vegetal y la fauna tropical propia de las montañas y sabanas, que son como esmeraldas depositadas en un valle. ✓ La Franja Marrón: Representa la fertilidad de los suelos y las extensiones de tierra trabajadas por el hombre jacurense para cubrir sus necesidades mediante actividades agrícolas y la cría de ganado bovino, caprino, porcino, equino, asnal y aviar. ✓ El Triángulo Amarillo: Representa los tesoros con que la naturaleza nos premió, como los yacimientos acuíferos, las reservas de roca caliza y las minas de roca fosfática (conocidas como minas de Riecito). Simboliza el potencial turístico de nuestras bellezas naturales y, sobre todo, el calor humano del jacurense, gente noble, amable y trabajadora. ✓ Las Tres (03) Estrellas: Representan las hermosas parroquias que forman el municipio: Jacura, Araurima y Agua Linda. ✓ El Rostro del Indio: Representa a los primeros pobladores de nuestros 1.842 km²: los indios Caquetíos, Ayamanes y Ajagua. Jacura es un poblado de raíces indígenas; su nombre proviene de la voz arauco que significa "lugar de donde la gente está crecida o madura", lo que equivale a sensatez, prudencia y moderación.

Himno
Letra: Prof. Gregoria Zambrano Música: Prof. Eraclio Urbina CORO Es Jacura, tierra valerosa De la costa oriental de Falcón. Tierra de caquetíos y ayamanes Que no se doblegaron ante el Invasor. (Bis) I Sus bellezas son un paraíso Querubines custodian su honor Que enaltecen sus lindas mujeres Pieles bellas del radiante sol Eres cuna de ilustres patriotas Patrimonio del cielo inmortal En tu tierra Zamora fue líder Héroe eterno de la libertad. (Bis) II Tu naciste entre ríos y montañas Jacura el caquetío te bautizó A este pueblo de estirpe guerrera Fiel emporio del gran productor Tus paisajes variados inspiran Al poeta, pintor y escritor. Te agigantan gloriosos destellos Provenientes del amor de Dios. (Bis) III En tu gente tenaz labradora Con trabajo, esfuerzo y tesón Construyeron el gran municipio Fiel ejemplo de nuestro Falcón Pueblo digno de lucha gloriosa Al foráneo abriga con amor En tu seno sembraste la fama Ser tu gente de gran corazón.


Catarata del Pozo El Guamo, parroquia Agua Linda Fotografía - Kevin Dorantes

Salto Basora, Agua Linda
Fotografía - Cleidymar Bolívar

Pozo El Guamo, Parroquia Agua Linda Fotografía- Kevin Dorantes

Salto Basora, Agua Linda
Fotografía - Cleidymar Bolívar

Pozo El Guamo, Parroquia Agua Linda Fotografía- Kevin Dorantes

Salto Basora, Agua Linda
Fotografía - Cleidymar Bolívar

Atardecer en Camururia
Fotografía -Orlennis Vargas

Atardecer en Jacura
Valeria Chávez

Atardecer en Agua Linda
Fotografía - Cleidymar Bolívar

Parroquia Araurima
Fotografía - María B Romero

Parroquia Araurima
Fotografía - María B Romero
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Parroquia Araurima
Fotografía - María B Romero
Jacura en Crónicas es un espacio para compartir quiénes somos, de dónde venimos y cómo hemos llegado hasta aquí.
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Un lugar donde la memoria se vuelve imagen: Fotografías, videos, entrevistas, y relatos que documentan la vida cotidiana, las tradiciones y las voces del Municipio Jacura, convirtiendo la memoria en testimonio visual para hoy y para mañana.
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Hacer visible lo que nos define: Rescatar y compartir nuestra historia, costumbres, sabores y paisajes, poniéndolos en diálogo con el mundo digital como expresión viva de identidad cultural del Jacurense.
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Un archivo digital para quienes vendrán: En permanente construcción que resguarda nuestros orígenes, registra el presente y proyecta la memoria del Municipio Jacura hacia las futuras generaciones.
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El imagotipo de Jacura en Crónicas funciona como una síntesis visual de la identidad del municipio. En su base destaca la palabra "JACURA" en color marrón símbolo de la firmeza y el arraigo a la tierra, y debajo se lee "EN CRÓNICAS" en color azul. Sobre esta base se sitúa un símbolo cuyos colores se inspiran en la bandera municipal, integrado por los siguientes elementos: - Tres hojas verdes: Representan la fertilidad del suelo y la unión de las tres parroquias que conforman el territorio. - Rombo amarillo: Simboliza la riqueza mineral de la parroquia Araurima, zona que alberga uno de los yacimientos de fosfato más importantes de América Latina. - Figuras abstractas en marrón: Evocan el suelo que se transita a diario, el cual sirve de cimiento para la memoria colectiva. - Libro abierto: Diseñado en tono ocre como símbolo de la sabiduría acumulada por la sociedad a lo largo del tiempo. Sus páginas narran tres dimensiones temporales: las hojas escritas representan el pasado, la página en proceso simboliza el presente, y los folios en blanco aluden al porvenir del municipio. - Flujo azul: Un trazo fluido que representa tanto el transcurrir del tiempo como la abundancia de los recursos hídricos del territorio Jacurense. - La pluma: Representada en actitud de escritura, simboliza el protagonismo de cada ciudadano en la construcción de su propio destino y rinde tributo a los orígenes indígenas que habitaron en nuestro municipio. Su degradado, que transiciona de los tonos tierra al azul cielo, evoca la posteridad: la certeza de que las vivencias del presente se transformarán en la historia del mañana.
Imagotipo de "Jacura en Crónicas"
La historia del Municipio Jacura se investiga
El Departamento de Crónica Municipal Jacura es el motor institucional y técnico de la investigación histórica y documental del Municipio.
Investigar para comprender: Aquí se desarrollan investigaciones históricas y documentales orientadas a reconstruir procesos, hechos y memorias desde los orígenes hasta el presente del Municipio Jacura.
Una labor permanente: El DCM-J ejecuta un trabajo continuo de investigación, documentación registro y resguardo hIstórico pensado para el largo plazo.
La memoria nos une: Distintas voces y distintos tiempos convergen en una historia común que se construye y se actualiza colectivamente.
Un pueblo que se conoce se fortalece: Preservar la historia es fortalecer la identidad, el sentido de pertenencia y la proyección futura del Municipio Jacura.

Logotipo del Departamento de Crónica Municipal (DCM-J)
La identidad visual del Departamento de Crónica Municipal de Jacura comparte una estrecha relación conceptual con el proyecto Jacura en Crónicas. Su diseño se estructura bajo los siguientes elementos: Iniciales DCM-J: Representadas en color marrón, un tono que evoca la tierra y la profundidad del legado histórico. La pluma: Ubicada sobre las iniciales, simboliza las raíces indígenas de la región y la facultad de registrar el acontecer del municipio. Línea curva: Se desprende de la pluma para representar de forma dinámica los altibajos en el devenir histórico y social de la comunidad. Tres estrellas: Rinden homenaje a las parroquias que integran el municipio, diferenciadas por su vocación y recursos: - Amarilla: Representa a la parroquia Araurima y su potencial mineral. - Azul: Evoca la riqueza hídrica de la parroquia Agua Linda. - Verde: Simboliza a la parroquia Jacura y la fertilidad de sus pastizales.
Este es nuestro equipo
Un grupo de voluntades comprometidas con el rescate de nuestra identidad




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